lunes, 4 de febrero de 2008

BIOGRAFÍA DE MARÍA MOLINER

Nació en 1900 en un pueblo de Zaragoza Fue una de las primeras mujeres que asistió a la Universidad, donde estudió Filosofía y Letras. Trabajó como bibliotecaria en distintos archivos de España. Ella se definía a sí misma como "una señora recoleta". Quizá su papel de madre de cuatro hijos pudiera hacerlo creer, pero su trayectoria profesional contradice esta imagen. Participó en las tareas pedagógicas de la Institución Libre de Enseñanza, como Machado o Federico García Lorca, acercando la cultura a todos los rincones de España, pues en aquella época había mucha gente que no sabía leer ni escribir. Ella, como era archivera-bibliotecaria, llevaba bibliotecas ambulantes, como ahora van los Bibliobuses por los pueblos. Durante la guerra hacía llegar libros a los soldados que estaban en el frente.

Con más de 50 años, criados ya sus hijos, encontrará tiempo para dedicarse a su interés intelectual más profundo: la pasión por las palabras. Comienza a trabajar en la obra de su vida Diccionario de uso del español, que será publicado diecisiete años después.

Los veranos los pasaba en el pueblo de su marido. Ella, como una moderna abuela de verano, acogía a todos sus hijos y nietos, que venían a pasar las vacaciones desde distintas ciudades del mundo - Washington, Madrid, Ginebra, San Sebastián...-, y los atendía con ayuda de criadas. Sin embargo, no dejaba de avanzar en su obra. Explica su hijo Fernando que nunca trabajó de noche: se levantaba con el sol y se dedicaba a su diccionario por la mañana, se echaba una pequeña siesta y reemprendía la labor hasta el atardecer.

De María Moliner dice el escritor Gabriel García Márquez: "Hizo una proeza con muy pocos precedentes: escribió sola, en su casa, con su propia mano, el diccionario más completo, más útil, más acucioso y más divertido de la lengua castellana".

Después de terminar su gran obra, María Moliner nos dice:

"Por fin he aquí una confesión: La autora siente la necesidad de declarar que ha trabajado honradamente; que, conscientemente, no ha descuidado nada; que incluso en los detalles nimios en los cuales, sin menoscabo aparente, se podía haber cortado por lo sano, ha dedicado a resolver la dificultad que presentaba un esfuerzo y un tiempo desproporcionados con su interés, por obediencia al imperativo irresistible de la escrupulosidad; y, en fin, esta obra, a la que por ambición, dadas su novedad y complejidad, le está negada como a la que más la perfección,, se aproxima a ella tanto como las fuerzas de su autora lo han permitido".

María Ángeles, una maestra ya citada en este blog, nos escribe:"Soy una gran admiradora de esta mujer que, un día, sentada en la salita de su casa cogió una ficha en blanco, su máquina, su lápiz y su goma y empezó un diccionario. Tenía que levantarse muy temprano porque debía acudir diariamente a su trabajo de bibliotecaria. Así quince años y, cuando acaba, escribe esas palabras donde, con el mejor castellano, nos dice que ha hecho todo lo que ha podido, que ha trabajado honradamente y sin ahorrar esfuerzos. Y esto subrayado es lo que yo, también, quiero expresar, con respecto a mi modestísima labor, en el último destino que se me asignó”

3 comentarios:

bruceipe dijo...

Uno de las aficiones de nuestro abuelo materno es la de los diccionarios: los tiene todos, siempre está buscando palabras. A nosotros nos ha regalado nuestros primeros diccionarios. También jugamos al diccionario: consiste en que buscamos una palabra muy rara, cada uno escribe una definición y tenemos que votar la que creemos que es la verdadera. Es muy divertido.Uno de los que más le gusta es el “Diccionario del Uso del Español” de María Moliner.

Anónimo dijo...

Es una suerte tener un abuelo que te regale palabras.Conservo un diccionario Espasa de tres tomos del mío,al que conocí poco tiempo.Sin embargo nos dejó su memoria de hombre aficionado a los diccionarios y a los libros en general.
Gracias por acordaros de María Moliner,una heroína de las palabras.
MARÍA ÁNGELES

bruceipe dijo...

Al diccionario solo juega Bruno con sus primos, de momento, pero Cecilia e Íñigo aprenderán pronto.