Esta historia nos la contaron en el taller "Suena y Resuena" del Museo de la Ciencia, a Bruno le impactó el fenómeno de las vibraciones y las resonancias.
Puente de Tacoma Narrows, es un puente colgante de
En 1940, el puente se hizo famoso por su dramático colapso estructural, inducido por el viento, evento que quedó registrado en una filmación. El puente de reemplazo se inauguró en 1950. Ocurrió el 7 de noviembre a las 11.00, cuatro meses después de su inauguración, a causa de un fenómeno físico del sector de la aeronáutica conocido como fluttering.
Al poco tiempo de haber concluido la construcción , se descubrió que el puente se deformaba y ondulaba en forma peligrosa, aun en condiciones de viento relativamente benignas para la zona; de hecho el colapso se produjo con un viento de 65 km/hora. La resonancia hacía que el puente se deformara, con la calzada elevándose y descendiendo alternativamente en ciertas zonas. Los conductores veían a los vehículos que se aproximaban desde la otra dirección desaparecer y aparecer en hondonadas.
Un conductor, testigo del derrumbe, lo relató así:
“Apenas había atravesado las torres, el puente comenzó a retorcerse en forma violenta de lado a lado. Antes de que pudiera darme cuenta, la inclinación se hizo de tal magnitud que perdí el control de mi auto... Frené y salí del vehículo, y caía de cara sobre el pavimento... Podía escuchar el sonido del hormigón resquebrajándose... El auto comenzó a desplazarse de lado a lado de la ruta.
Me arrastré sobre mis manos y rodillas durante 450 m hasta llegar a las torres... Estaba muy agitado; mis rodillas estaban peladas y sangraban, tenía las manos lastimadas e hinchadas de intentar agarrarme al pavimento de cemento... Hacia el final, me arriesgué a ponerme de pie y correr en pequeños tramos... Una vez que alcancé la seguridad del puesto de peaje presencié el colapso final del puente y cómo mi auto se precipitaba en el Narrows”.
No se perdió ninguna vida humana pero sí hubo una víctima: Tubby, un perro cocker spaniel. Su dueño estaba cruzando el puente en su vehículo con el perro, cuando las vibraciones se tornaron violentas El hombre decidió abandonar su coche y Tubby se quedó. Dos personas intentaron rescatar al animal, pero el perro estaba demasiado aterrorizado como para salir del auto y mordió a uno de sus rescatadores. Tubby murió al caer el puente, ni su cuerpo ni el automóvil pudieron ser rescatados.



3 comentarios:
Mi sobrina Paola,si lee esto,pensaría sobre todo en la suerte del pobre perrito.Ella no lo hubiera dejado en el coche.
Curry también lo siente por Tubby.
También hemos leido que el conductor del coche no era el dueño del perrito sino que era de su hij, seguro que ella tampoco lo habría dejado en el coche de haber estado allí.
Uh, pobre perro :S u.u Me dió penita :'(.
Muy buena publicación, justo estoy haciendo un trabajo sobre este rarísimo puente.
Saludos! :)
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