
La floración del almendro, como augurio de la llegada de la primavera, siempre ha sido un motivo de inspiración en el arte. Como muestra, dos botones: una poesía de Antonio Machado y el cuadro de Van Gogh: "Almendro en flor".
Dedicado a Luz del Olmo
La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.
Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil...
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.
Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
—recordé—, yo he maldecido
mi juventud sin amor.
Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
¡Juventud nunca vivida,
quién te volviera a soñar
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.
Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil...
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.
Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
—recordé—, yo he maldecido
mi juventud sin amor.
Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
¡Juventud nunca vivida,
quién te volviera a soñar



1 comentario:
Muchas gracias chicas y chicos.
El sábado pasado compré un libro de Van Goch y estuve mirado y admirando ests ramas del almendro en flor y su colorido.
En cuanto al poema de Machado, nada que añadir al maestro en su sabiduría.
Besos para todos.
LUZ
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