viernes, 18 de enero de 2008

Un poema de Luis García Montero, sin título


Nuestra tía vivió en Bagdad, becada por el Ministerio de Asuntos Exteriores, durante dos cursos, en plena guerra de Irak- Irán. Allí, la colonia española recibió la visita del poeta granadino Luis García Montero y , en un recital de poesía a 40 grados a la sombra, improvisó este poema y se lo regaló a la tía.

Buscaba en Babilonia la poesía
que de piedras ilustres se evapora
y acabé cual sardina en tierra mora
asada por la fiel infantería.
Un poeta tras otro describía,
a muy poca distancia de Basora,
la historia entera de la fauna y flora
de la patria feliz de la arabía.
¡Que no resisto más!¡Que los misiles
nos estallen por cientos o por miles,
destruyendo el parnaso mahometano!
¡Que prefiero que llegue la invasión
a morir de una triste insolación,
cuando Jomeini queda tan a mano!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Luis García Montero vino con una delegación de intelectuales invitados por el gobierno iraquí a participar entre otras cosas en unos juegos florales en honor a Sadam que se celebraban en Babilonia.

bruceipe dijo...

Agradecemos la aclaración

Anónimo dijo...

En aquel momento ¿los intelectuales españoles apoyaban a Sadam?

Anónimo dijo...

No comment.

Anónimo dijo...

En 1990,Irak no daba al mundo la imagen que da hoy.Lo recuerdo bien porque mi primera alumna de español fue una mujer iraquí.Me contaba mucho de su familia,de su país y... tenía una foto de Sadam en la cartera.Para ella era un ídolo.Seguramente pertenecía a un grupo social privilegiado. Tenía estudios,no sabía usar una escoba,no llevaba velo ninguno y le encantaba el champán.Su marido español hacía lo que ella mandaba.Se empeñó en que sus hijas fueran al colegio iraquí de Madrid y él pidió traslado en su empresa de Beasain.
Seguramente los intelectuales deladelegación sufrieron un espejismo y actuaron de buena fe.
La seño

Anónimo dijo...

También EEUU le apoyó en su lucha contra Jomeini y le ayudaron a armarse hasta los dientes y luego pasó lo que sigue pasando.