jueves, 3 de enero de 2008

EL MITO DE PROMETEO


Prometeo, robando el fuego. Jean Cossiers. Museo del Prado

En tiempos muy lejanos, los dioses griegos vivían en magníficos palacios situados en las alturas del monte Olimpo.. Al principio, los dioses y diosas gobernaban un mundo medio vacío (sólo había animales, que había creado el habilidoso Epimeteo) Entonces Zeus, el rey de los dioses, encargó a Prometeo que creara seres humanos para poblar el mundo.
Prometeo tomó arcilla y ,con ella modeló figuras de hombres, a imagen y semejanza de los dioses. Luego, con un soplo, la diosa Atenea les dio la vida.
Prometeo entonces les enseñó a controlar el fuego, a domesticar a los animales y a usarlos en el trabajo; les mostró cómo construir barcos y velas para la navegación; les enseñó a observar las estrellas; a cocinar los alimentos, a dominar el arte de contar y escribir, a que descubriesen los metales debajo de la tierra y hasta cómo preparar ungüentos para los dolores y remedios para curar las dolencias.
En cierta ocasión, estalló una disputa sobre qué partes de un animal sacrificado debían ser ofrecidas a los dioses y con qué partes debían quedarse los hombres. Prometeo fue designado juez en la disputa. Sacrificó un animal e hizo dos bolsas con su pellejo, en una depositó la carne del animal tapado por las vísceras y en la otra puso los huesos cubiertos con la grasa atractivamente colocada. Una vez hecho esto, le pidió a Zeus que eligiese una bolsa. Zeus eligió la que contenía los huesos con la grasa, que resultaba más agradable a la vista.
Zeus, cuando se dio cuenta de cómo había sido engañado por el astuto Prometeo, exclamó "Que coman la carne cruda", quitó el fuego a los hombres y se negó a proporcionárselo. Prometeo, decidido a favorecer a los hombres, entró a hurtadillas en el Olimpo, robó el fuego sagrado y se lo entregó a sus protegidos. Esto lo hizo con el palo de una rama seca; se dirigió al carro de Helios (el Sol) donde, a escondidas ,tomó un poco de fuego sagrado, y bajó a la Tierra para ofrecérselo a los hombres.
Cuando Zeus se enteró, castigó a los hombres enviándoles a Pandora con su caja llena de males y a Prometeo encadenándolo en una montaña del Caúcaso y envió un águila para que le devorara todos los días el hígado, que todas las noches le volvía a crecer. Por ser una divinidad, (en realidad no era un dios sino un titán) Prometeo era inmortal, pero podía sentir el horrible dolor. Permaneció encadenado hasta que Heracles (Hércules para los romanos) le salvó. Pero eso es otra historia............

5 comentarios:

bruceipe dijo...

Leyendo el mito de Pandora nos preguntábamos por qué Zeus estaba enfadado con los hombres y aquí tenemos la respuesta. Como veis, Zeus era muy rencoroso y vengativo y su castigo a los hombres no quedó ahí: les envió un diluvio, como Dios a Noé. Prometeo avisó a su hijo Deucalión, que estaba casado con Pirra, hija de Epimeteo (hermano de Prometeo) y de Pandora, o sea que eran primos.
Éstos construyeron un arca en la que se metieron y flotaron durante nueve días y nueve noches.
Cuando acabó el diluvio y habiendo tomado tierra en los montes de Tesalia, Zeus les envió a Hermes, su mensajero, para preguntarles qué deseaban.
Deucalión dijo que tener compañeros, y Zeus le mandó que tirara los huesos de su madre por encima de su hombro.
Comprendió que con estas palabras se refería a las piedras, que eran los huesos de su madre la tierra. Así lo hicieron, y de las piedras que ambos tiraron surgió una nueva raza de hombres y mujeres que volvieron a poblar el mundo.

Anónimo dijo...

Estos mitos griegos recuerdan a algunos relatos de la Biblia.Será que ambos beben de una fuente común, antiquísima, tal vez indoeuropea,no lo sé.¿Qué hay estudiado acerca de esas afinidades?
Me gustan estas historias mitológicas. La de Prometeo me hace recordar a un profesor muy especial que tuve en el Instituto:Luis Martín Santos,autor de un "Prometeo".Me dio clase de Filosofía en sexto y de una "Introducción a las Ciencias de la Educación" que se podía elegir en el recién nacido COU.Con quince y diecisís años , reconozco que entendía poco e incluso me daba un poco de miedo. Ahora me doy cuenta de sus profecías,nos hablaba de la crisis de la educación, de las "máquinas de enseñar" precursoras de los ordenadores...Le gustaba especialmente el mito de Prometeo.
Como ves,me enrollo como las persianas...

Vivid la mañana de Reyes que,habiendo niños, es algo único.

Que os echen muchas cosas.

La seño de Cecilia

Anónimo dijo...

Ahora Prometeo soy yo.
La de antes.

bruceipe dijo...

Ten paciencia como él que ya llegará Hércules para liberarte y esperemos que no tarde tanto.

Anónimo dijo...

Cuando dije Prometeo,en realidad, pensaba en el castigo de Sísifo.Fue obligado a empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio (La Odisea, xi. 593).
De todas maneras, que venga Hércules.
Un abrazo para todos los bruceipe y uno,muy especial, para Cecilia.