La letra Ñ no tiene equivalente en el alfabeto romano.
En los monasterios y después en las imprentas se tenía la costumbre de economizar letras para ahorrar esfuerzo en las tareas de copiado y colocación de caracteres; Así, la secuencia «nn» se escribía con una «n» muy pequeña denominada virgulilla encima de una «n» de tamaño normal: annus > añus; somnus>sueño.
El inglés admite la ñ´en préstamos del castellano como "cañón" (la grafía más común es "canyon"), "cañada" (en la Cañada del Oro en Arizona), "jalapeño", "piñata" o "niño" (en la corriente marina "El Niño")
En otras lenguas ha derivado en grafías distintas:
- ny en catalán y húngaro
- gn en francés e italiano.
- nh en portugués
- nj en holandés
- ň en checo y eslovaco
- ń en polaco
- in en euskera
- ニ+vocal en japonés, por ejemplo la presentadora hispano-japonesa Begoña se representa ベゴーニャ (Be-go-o-ñ-a).
Hoy en día, esta grafía se ha convertido en símbolo reconocible de hispanidad: se convirtió en el grito de guerra de los seguidores de la selección española de baloncesto en el último mundial: “Somos la Ñ”, se convocan concursos de “Cuentos con Ñ” y hubo hasta una serie de dibujos animados en la televisión española : “Super Ñ”.
Desde el mes de noviembre pasado la “ñ” se puede utilizar en los dominios de Internet; noticia que ocupó muchos telediarios. A la presentación de la Ñ en la sociedad virtual, asistieron : Víctor García de
UMBRÍO POR LA PENA
Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.
Sobre la pena duermo solo y uno,
pena es mi paz y pena mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.
Cardos y penas llevo por corona,
cardos y penas siembran sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.
No podrá con la pena mi persona
rodeada de penas y cardos:
¡cuánto penar para morirse uno!



2 comentarios:
Miguel Hernández expresó maravillosamente la pena insoportable.
También Gustavo Adolfo Bécqer:
Llevadme, por piedad, a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!.
Sí, la poesía es muy propia para expresar la pena, más que la alegría. Nos gustan mucho también los poemas tristes de Gabriel y Galán.
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